domingo, 8 de marzo de 2015

Ein Chopper des Homo erectus



Epoche: Unteres Pleistozän, Mittleres Acheuleén
Fundort: Montseraz, Rio Quadiana, Süd-Portugal, an der Grenze zu Spanien
Größe: 87 x 83 x 34 mm
Alter: ca. 250-300 Tausend Jahre

Wunderbares Werkzeug in hervorragendem Erhaltungszustand.
Diese klassische Fundstelle enlang des Flusses Quadiana ist schon
seit vielen Jahren, auf Grund eines erfolgten Staudammprojektes,
von den Fluten verschlungen.
Sehr selten.
Altfund aus den 70er Jahren.
 

Ein riesiger unifacialer Chopper.


 
 
Epoche: Unteres Pleistozän, Acheuleèn
Fundort: Moledo do Minho, Nord-Portugal
Größe: 148 x 118 x 53 mm
Alter: ca. 250-300 Tausend Jahre

Extrem großes Exemplar - sehr selten.
Ganz ausgezeichnet gearbeitetes Exemplar.
Ein Altfund aus den 70er Jahren.
 
 

Chopper eines Frühmenschen der Art Homo erectus


Epoche: Ionium, Mittleres Pleistozän, Acheuleèn
Fundort: Moledo do Minho, Nord-Portugal
Größe: 97 x 87 x 49 mm
Alter: ca. 250-300 Tausend Jahre

In ausgezeichneter Erhaltung.
Ein Altfund aus den 60er Jahren.

Ein extrem seltener Protofaustkeil


Epoche: Ionium, Mittleres Pleistozän, Acheuleèn
Fundort: Moledo do Minho, Nord-Portugal
Größe: 125 x 85 x 40 mm
Alter: ca. 250-300 Tausend Jahre

In ausgezeichneter Erhaltung. Ein Altfund aus den 60er Jahren.

Riesiger Chopper des Homo erectus


Epoche: Unteres Pleistozän, Mittleres Acheuleén
Fundort: Montseraz, Rio Quadiana, Süd-Portugal, an der Grenze zu Spanien
Größe: 138 x 97 x 71 mm
Alter: ca. 250-300 Tausend Jahre

Wunderbares Werkzeug in hervorragendem Erhaltungszustand.
Diese klassische Fundstelle enlang des Flusses Quadiana ist schon
seit vielen Jahren, auf Grund eines erfolgten Staudammprojektes,
von den Fluten verschlungen.
Sehr selten.
Ein Altfund aus den 70er Jahren.



La mandíbula de nuestro antepasado más antiguo

 Fósil del 'homo' más antiguo hallado en Etiopía

Hace 50 años que se propuso al 'Homo habilis' como el representante conocido más antiguo -alrededor de 2 o como máximo 2,3 millones de años- del género que alberga la especie humana moderna, el 'Homo sapiens'. Otras especies del linaje humano más primitivas, como el 'Australopithecus afarensis', han brindado a la ciencia hasta 400 ejemplares fósiles que permiten reconstruir bien su morfología y sus hábitos.
Pero el pobre registro fósil que se tiene de los primeros 'Homo' ha desembocado en décadas de controversia científica sobre su origen. De hecho, ni siquiera hasta hoy en día está claro que aquellos 'Homo habilis' fuese realmente una sola especie y varios autores sugieren que en realidad son, como mínimo, dos: 'H. habilis' y 'H. rudolfensis'.
El día de hoy podría marcar en rojo una fecha histórica para la historia del estudio de la evolución humana. Dos trabajos publicados en paralelo por las revistas 'Science' y 'Nature' han sacudido este campo de estudio con el hallazgo de una mandíbula del género 'Homo' datada en 2,8 millones de años de antigüedad y con la revisión de un conocido fósil de 'Homo habilis' que aclara que hace alrededor de 2 millones de años habitaban en África dos o más especies asignadas hasta la fecha a 'Homo habilis'.
Sin duda, lo más sorprendente es la propuesta de un ejemplar del género 'Homo' de 2,8 millones de años de antigüedad. Muchos de los mayores expertos del mundo en este campo, si hubieran tenido que apostar a una fecha para el origen del género antes de esta publicación en 'Science', hubieran dicho 2,4 o 2,5 millones de años como máximo. Y, a la luz de este trabajo, hubiesen perdido su dinero. El hallazgo en Afar (Etiopía) de una mandíbula con dos dientes y tres molares con rasgos primitivos parecidos a los de 'Autralopithecus' en la parte anterior y morfologías pertenecientes al linaje 'Homo' en la posterior.
Los autores no se atreven a afinar hasta llegar a proponer a qué especie pertenece debido al pobre estado de conservación y, de momento, lo han denominado como individuo LD 350-1. "El registro fósil de los homínidos de cronologías entre 2,5 y 3 millones de años es aún muy pobre", según el autor Erin DiMaggio, de la Universidad de Penn State (EEUU). "Pero la datación de LD 350-1 es fiable. Hemos usado varios métodos de datación, como el análisis radiométrico de cenizas volcánicas, y todo indica que tiene entre 2,75 y 2,8 millones de años", asegura el investigador.
"Es un hallazgo espectacular", afirma Manuel Domínguez-Rodrigo, codirector del Instituto de la Evolución en África (IDEA), apoyado por la Universidad de Alcalá, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Exteriores. "Está claro que es una nueva especie, pero no es posible describirla con esa conservación". "Lo interesante es que con este ejemplar estamos en la fase de transición entre los 'Australopithecus' y los 'Homo'. Y ver cómo fue ese paso es apasionante".
Sin embargo, otros autores como Juan Luis Arsuaga, codirector del Yacimiento de Atapuerca, ponen en duda el hecho de que se trate de un individuo del género humano. «Lo más antiguo que tenemos que es claramente un Homo es un paladar llamado AL-666 que encontró Donald Johanson, el descubridor de 'Lucy'. Y tiene 2,3 millones de años», sentencia. "Y esta mandíbula con características más primitivas que ese paladar tiene 2,8 millones de años...? Este hallazgo va a dar qué hablar".
Además de la presentación de este nuevo homínido, que habrá que encajar con estudios posteriores en el árbol evolutivo humano, otro trabajo realizado por el mismo grupo analiza otros fósiles de animales de la misma época para tratar de explicar cómo era el paisaje en el que vivían estos primeros humanos. Se trata de antílopes prehistóricos, hipopótamos, elefantes primitivos, cocodrilos y peces datados entre 2,5 y 2,8 millones de años. Y las conclusiones del trabajo son muy interesantes para intentar comprender la evolución de las especies africanas en aquel tiempo.
Era un paisaje dominado por llanuras abiertas parecidas al Serengueti o a Massai Mara y, según el estudio, más áridas de lo que se pensaba, lo que pudo empujar a los primeros humanos en su evolución hacia una morfología más moderna que se consumaría con el 'Homo erectus' hace unos 1,8 millones de años. 
Cualquier fósil es un tesoro:


Los paleontólogos caminan casi a ciegas por el millón de años en el que surgió el género Homo, entre hace 2 y 3 millones de años. «En ese hueco, cualquier fósil es un tesoro», dice Domínguez-Rodrigo. El individuo LD 350-1 podría poner otra especie encima de la mesa, pero hasta la fecha los Homo habilis eran los primeros humanos que dieron lugar a nuestro linaje. Podían fabricar herramientas, pero sus rasgos eran muy primitivos aún, muy cercanos a los Australopithecus. La cosa cambia radicalmente hace 1,8 millones de años con Homo erectus, más esbelto y moderno que H. habilis.

Mordiscos feroces

El caimán gigante Purussaurus brasiliensis vivió en lo que hoy es Brasil -y también, probablemente, en Bolivia- hace unos 8 millones de años. Aunque los fósiles brasileños se encontraron y estudiaron ya en el siglo XIX, no se habían analizado todavía con suficiente detalle y su consideración como un cocodrilo gigante se fundamentaba en estimaciones poco contrastadas. Ahora, un equipo de paleontólogos brasileños acaba de caracterizar varios aspectos anatómicos y paleobiológicos de esta fiera de las marismas de la zona septentrional de América del Sur.
El tamaño y el peso de los cocodrilos suponen un importante factor para comprender su papel en los ecosistemas y, especialmente, para conocer sus hábitos alimenticios. Por ello, los investigadores dedicaron sus esfuerzos a determinar estos datos con la mayor precisión posible. En primer lugar, abordaron la longitud total de un animal adulto, utilizando como referencia las proporciones de una especie actual con la que Purussaurus estuviera emparentado. La especie elegida fue Caiman latirostris y el fósil utilizado para tal cálculo fue un cráneo casi completo, de 1,4 m de longitud, de Purussaurus. Los diversos análisis realizados a partir de estos materiales dieron como resultado que el ejemplar de Purussaurus brasiliensis mediría 12,5 m de longitud y que su masa corporal casi alcanzaría las ocho toneladas y media (8.424 kg).

Reconstrucción del cráneo y de la mandíbula de Purussaurus brasiliensis. Escala: 50 cm. / Aureliano y coautores-PLoS ONE.

Dimensiones de Purussaurus brasiliensis (A) y de Caiman latirostris (B). TTL: longitud total; DCL: longitud del cráneo. Escala: 1 m. / Aureliano y coautores-PLoS ONE.
 
Más aún, esta disección matemática llevada a cabo a partir de los fósiles también ha establecido que un individuo de ese tamaño consumiría diariamente una masa de alimentos estimada entre 21,6 kg y 59,5 kg (necesitando entre 142 y 390 días para consumir la cantidad equivalente a su propia masa), que sería atrapado por unas fauces capaces de generar una fuerza de casi 7 toneladas en cada mordisco (69.039,2 N).
Purussaurus brasiliensis habría conseguido su propio espacio ecológico mediante el gran crecimiento de su cuerpo y la especialización de su cráneo, que le permitirían incluir a un rango más amplio de presas en su dieta. A semejanza de lo que sucede con los caimanes actuales, a medida que se desarrollasen los individuos de Purussaurus podrían ingerir presas mayores. Así, el tamaño y la fuerza del mordisco de un Purussaurus brasiliensis adulto harían posible la captura de presas de hasta 1 tonelada de masa corporal. 

 
Uno de los potentes dientes del feroz depredador Purussaurus brasiliensis. Escala: 3 cm. / Aureliano y coautores-PLoS ONE.

Todos los datos propuestos tras el reciente estudio de este caimán gigante indican que Purussaurus  brasiliensis fue un formidable depredador, imbatible por cualquier otro carnívoro que pudiera convivir en su mismo ecosistema. Sin embargo ¿qué relación puede tener con los dinosaurios, que solo son parientes lejanos y de los que está separado en el tiempo por cerca de 60 millones de años? Pues que los dinosaurios se convierten casi obligatoriamente en la referencia de buena parte de los datos del mundo paleontológico de los vertebrados. Así, al currículum de esta fiera hay que añadir que los autores indican que la fortaleza de su mordisco, en comparación con la de Tyrannosaurus rex, lo convierte en uno de los más potentes tetrápodos conocidos a la hora de morder.
Referencia: Tito Aureliano, Aline M. Ghilardi, Edson Guilherme, Jonas P. Souza-Filho, Mauro Cavalcanti, Douglas Riff (2015). Morphometry, Bite-Force, and Paleobiology of the Late Miocene Caiman Purussaurus brasiliensis. PLoS ONE, 10(2): e0117944. doi:10.1371/journal.pone.0117944